lunes, 30 de julio de 2007

Un alma errante

Lucho contra mil criaturas
para alcanzar a mi princesa,
cuando en esta guerra pierdo una batalla,
permanezco en letargo,
escondida entre las sombras,
recobrando el aliento,
secándome la frente,
adquiriendo más coraje,
aprendiendo los errores y aciertos de mi "enemigo"
después de aprender los mios propios,
y cogiendo fuerzas para volver a la batalla.
No quiero dar esta guerra por terminada,
no quiero darme por vencida,
no de este modo.
La próxima vez iré sin armadura,
sin armas y sin fantasmas muertos del pasado.
Con la mente limpia,
con toda la voluntad,
con todas las ganas posibles
y con más coraje que cien mil ejércitos.
Me encantaría ser en esta batalla
como los templarios,
ellos siempre iban con compañero,
si llego hasta ella quiero que sea mi compañero templario,
quien esté a mi lado para librar las batallas de la vida
y disfrutar la gloria de los pequeños triunfos.
Y todo esto a sabiendas de que,
seguramente,
mis pensamientos sólo me hagan llegar a ser un Quijote más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso darling...

No dejo de leerlo, ya sabes que yo hago muchas interpretaciones...

Espero que puedas llegas a tu princesita ...ojalá...

Un besete y hablamos...