Yo le escribo versos a ella
y ella susurra canciones a los oídos de otra.
Yo me pierdo por un segundo en sus ojos
y ella recuerda varios años sin dejarla de mirar.
Mis palabras van perdiendo el sentido
y las suyas van cambiando el color.
Mis silencios le parecen fríos
y mis tragos por momentos saben demasiado amargos.
Dos palabras y una sonrisa,
un nombre y un poco de locura.
Contrapuntos a ratos delirantes,
palabras que descolocan y por momentos me hacen sentir perdida.